El Cine Negro Mexicano
«Tu destino está en la palma de tu mano» —esta frase, repetida como un mantra en la película de Roberto Gavaldón (1951), encapsula la ironía brutal de un relato donde el futuro no se lee en líneas de la mano, sino en las sombras de la codicia y la traición. En la palma de tu mano es un melodrama negro que bebe del cine norteamericano (Nightmare Alley, Double Indemnity) pero se enraíza en la psicología mexicana: la obsesión por el destino, el miedo a la incertidumbre y la fragilidad de quienes creen controlarlo todo .
La Trama: Un Juego de Espejos Mortales
El Profesor Karin (Arturo de Córdova), un falso mentalista, y su cómplice Clara (Carmen Montejo), una manicurista refugiada de la guerra, estafan a mujeres ricas con supuestas visiones del futuro. Su mundo se fractura cuando conocen a Ada Romano (Leticia Palma), una viuda que confiesa haber asesinado a su marido con ayuda de su amante, León. Karin ve la oportunidad de extorsionarla, pero Ada —una femme fatale a la mexicana— teje una red donde él será la verdadera presa .
- El engaño como arte: Karin usa bolas de cristal y cartas del tarot, pero su poder real es leer los miedos de sus víctimas.
- La trampa perfecta: Ada manipula a Karin para que mate a León, luego lo abandona con un cheque insignificante. El final en la morgue —donde Karin confiesa un crimen que no cometió— es un golpe maestro del guion de José Revueltas: el destino se burla de quien pretendía dominarlo .
Cine Negro Mexicano: Melodrama y Fatalismo
Gavaldón fusiona el noir hollywoodense con el melodrama local:
- Ambiente opresivo: Calles en penumbra, escaleras en espiral (como la secuencia final), interiores lujosos que esconden podredumbre. El fotógrafo Alex Phillips usa claroscuros para pintar un mundo sin grises .
- Personajes atormentados: Karin es un antihéroe que cree en su propia mentira; Ada, una Lady Macbeth tropical que usa su sexualidad como arma. Clara, la víctima más trágica, encarna el destino de los inocentes: muere creyendo en el amor de un hombre que nunca existió .
El Control y el Destino
La película explora tres ideas clave:
- La ilusión de control: Karin repite que el futuro está «en la palma de la mano», pero su caída prueba lo contrario. Como dijo el maestro Venali Krishna Rama: «Solo los espíritus cobardes se quedan en la superficie». Karin no fue lo suficientemente audaz para ver su propio abismo .
- El miedo como motor: Las víctimas de Karin buscan certezas en lo arcano porque la vida —especialmente en el México posrevolucionario— es un laberinto sin salida. La película cuestiona: ¿Es peor el miedo a lo desconocido o la verdad que destruye? .
- El punto de no retorno: Ada y Karin cruzan líneas rojas (asesinato, traición), pero solo uno paga el precio. Gavaldón sugiere que el destino no es justo, sino caprichoso: a veces, retirarse a tiempo es la única sabiduría .
La Lección Final: ¿Hasta Dónde Llegar?
El filme no juzga a sus personajes; los muestra atrapados en su propia trampa:
- Karin podría haber huido con Clara, pero eligió la avaricia.
- Ada pudo ser libre, pero su sed de poder la condenó a la soledad.
Como en el Bhagavad Gita, la película pregunta: ¿Cuándo actuar? ¿Cuándo detenerse? La respuesta quizá esté en otra frase de Revueltas: «El infierno no está en el más allá, sino en el corazón del que odia» .
El Precio de Mirar al Abismo
En la palma de tu mano es un espejo de nuestras peores obsesiones: el deseo de poder, el terror a lo incierto, la fe en charlatanes. Gavaldón y Revueltas nos recuerdan que el destino no se lee en líneas, sino en decisiones. Y que, como Karin bajando esas escaleras hacia la morgue, a veces el último paso es el que nos define.







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