Un Mapa para Desvelar el Potencial Milagroso de la Vida
Deepak Chopra, reconocido pionero de la medicina mente-cuerpo y «poeta-profeta de la medicina alternativa» según la revista Time en 1999, nos invita en su obra «Sincrodestino» a descifrar el significado oculto de las coincidencias en nuestra vida para así crear los milagros que hemos soñado. Este libro, que el autor ha concebido como su trabajo más accesible hasta la fecha, busca expandir nuestra percepción y llevarnos a un renacimiento o despertar, permitiéndonos comprender las fuerzas que dan forma a las coincidencias y acceder al flujo de la sincronicidad que reside en el núcleo de nuestra existencia. Al combinar la física y la filosofía, lo práctico y lo espiritual, la sabiduría oriental y la ciencia occidental, Chopra nos ofrece una perspectiva profunda sobre la realidad y nuestro lugar en ella.
El mensaje central de «Sincrodestino» es que no existen las coincidencias vacías de sentido; cada una es un mensaje, una pista sobre un aspecto particular de nuestras vidas que requiere atención. Los milagros, lejos de ser eventos raros y mágicos, ocurren todos los días y surcan constantemente nuestra conciencia, presentándose como oportunidades que a menudo pasamos por alto. La capacidad de sintonizarnos con su presencia transforma la vida en una experiencia deslumbrante. Chopra, quien ha dedicado su vida a explorar cómo aprovechar el campo infinito de posibilidades para mejorar nuestras vidas en aspectos materiales, emocionales, físicos y espirituales, busca en este libro un objetivo más amplio: mostrar una verdad profunda detrás de la ilusión de la vida cotidiana para que descubramos y forjemos nuestro verdadero destino, el camino hacia la realización y la iluminación.
La naturaleza de la realidad y los tres niveles de existencia
Para comprender el sincrodestino, Chopra nos guía a través de la naturaleza de la realidad, explicada en tres niveles interconectados.
- El Ámbito Físico (Nivel 1): Es el universo visible, tangible, que percibimos con nuestros cinco sentidos. Este mundo está gobernado por leyes inmutables de causa y efecto, lo que lo hace predecible, como se ve en la física newtoniana. Aquí, el tiempo fluye linealmente, y todo tiene un principio y un fin, siendo pasajero. Sin embargo, esta solidez es una «construcción perceptiva artificial», una ilusión creada por nuestros sentidos limitados, ya que, en un nivel más profundo, todo entra y sale de la existencia continuamente, como los fotogramas de una película.
- El Ámbito Cuántico (Nivel 2): En este nivel, todo está compuesto de información y energía. Es insustancial, no puede tocarse ni percibirse directamente. La famosa ecuación de Einstein, E = MC², subraya que la masa y la energía son la misma cosa en diferentes manifestaciones. Nuestros objetos aparentemente sólidos, como una silla, están hechos de átomos, que a su vez se componen de partículas subatómicas que carecen de solidez y son paquetes u ondas de información y energía. Nuestros sentidos perciben los objetos como distintos porque las ondas de energía contienen y determinan la frecuencia o vibración de diferentes tipos de información. En este nivel, todos formamos parte de un «gran caldo de energía», y nuestros campos de energía están constantemente en contacto e influyéndose mutuamente. La solidez que percibimos al tocar un objeto es simplemente la interacción de nubes de electrones.
- El Ámbito No Circunscrito (Nivel 3): Este es el nivel más fundamental de la existencia, el «potencial puro». También se le conoce como ámbito virtual, espiritual, campo de potencial, ser universal o inteligencia no circunscrita. Aquí, la información y la energía surgen de un mar de posibilidades, operando más allá del espacio y el tiempo, ya que estos no existen en él. Es la inteligencia que organiza el «caldo de energía» en entidades conocibles, la fuerza organizadora detrás de todas las cosas. La conciencia detrás de nuestros pensamientos, la que «está leyendo en realidad» estas palabras, es el alma o inteligencia no circunscrita. Según el Dr. Larry Dossey, los eventos no circunscritos son correlacionados de manera independiente (sin causa-efecto directo), absoluta (firmeza de correlación sin importar distancia o tiempo), e inmediata (sin tiempo de traslado). Desde este ámbito, todo se organiza y sincroniza, siendo la fuente de las coincidencias y el lugar desde donde podemos manifestar espontáneamente nuestros deseos y hacer milagros.
Evidencia Científica del Ámbito Virtual y la Sincronicidad
Chopra apoya la existencia del ámbito virtual con descubrimientos de la física cuántica. La dualidad onda-partícula(una partícula subatómica puede ser onda o partícula dependiendo de si se mide su ubicación o velocidad) y el Principio de Incertidumbre de Heisenberg sugieren que antes de ser observadas, las entidades existen como potencial puro. La observación colapsa el potencial en una entidad única, lo que lleva a la idea de que sin conciencia como observadora, todo existiría solo como potencial puro. Esto es demostrado por el experimento mental del gato de Schrödinger y experimentos que probaron que un átomo cargado no observado podía estar en dos lugares al mismo tiempo.
La paradoja Einstein-Podolsky-Rosen y experimentos de laboratorio subsiguientes han verificado la existencia de una «conexión o comunicación no circunscrita» entre partículas, donde la información se intercambia a una velocidad mayor que la de la luz sin intercambio de energía. En el ámbito humano, el experimento de Grinberg-Zylberbaum (1987)demostró esta comunicación no circunscrita entre personas que meditaban juntas, mostrando picos correlacionados en las ondas cerebrales de dos individuos, incluso cuando uno de ellos estaba en una habitación aislada y solo uno era estimulado. Estos hallazgos sugieren que existe un nivel de espíritu que conecta, organiza y sincroniza todo.
La sincronicidad en la naturaleza es otra prueba de esta inteligencia no circunscrita. Ejemplos como las bandadas de aves o los cardúmenes de peces, que cambian de dirección al unísono sin un líder aparente, demuestran una correlación no circunscrita de actividad. Los estudios de Rupert Sheldrake sobre perros que anticipan el regreso de sus dueños, incluso bajo condiciones impredecibles, sugieren que pueden percibir las intenciones de sus dueños a través de una comunicación no circunscrita. En humanos, esta conexión profunda se observa en gemelos idénticos o en casos como el paciente que sintió el dolor de su madre apuñalada a distancia. Chopra usa el término «inmersión» para describir esta correlación o sincronización en relaciones estrechas. El cuerpo humano mismo, con sus cien mil billones de células realizando millones de tareas por segundo de manera coordinada, es un milagro de comunicación no circunscrita. El corazón, como «oscilador principal», genera un campo de resonancia que sumerge a cada célula, manteniéndolas sincronizadas. El estrés, por ejemplo, interrumpe esta conexión. Los ritmos naturales de la Tierra (estacionales, circadianos, lunares) también son ejemplos de cómo todo el cosmos actúa como un solo organismo, y nosotros somos parte de esa sinfonía.
La Naturaleza del Alma y la Intención
El alma es una parte esencial del sincrodestino, siendo la analogía del océano y la ola fundamental para su comprensión. El océano representa la realidad no circunscrita (potencial infinito), y cada uno de nosotros es una ola individual, creada a partir de él. El alma tiene una parte vasta, no circunscrita (a nivel espiritual) y una parte personal, circunscrita (a nivel cuántico). El alma es el observador y el que conoce, un punto de referencia fijo en medio del cambiante mundo físico. Las interpretaciones personales y el karma (granos de memoria acumulados por la experiencia) matizan el alma personal, influyendo en nuestras elecciones. Sin embargo, la parte universal del alma no es afectada por nuestros actos y está conectada con el espíritu puro e inmutable.
Nuestros cuerpos son moléculas recicladas, nuestras emociones energía reciclada, y nuestros pensamientos información reciclada. Incluso las ideas más originales surgen de una base de datos colectiva, lo que explica por qué a menudo hay descubrimientos científicos simultáneos. La personalidad también se forma por la identificación selectiva con situaciones y relaciones. Así, en un nivel profundo, «yo soy el otro», y cada persona es el Universo entero, el infinito visto desde un punto de vista específico y localizado. El alma es la confluencia de significados, contextos, relaciones e historias míticas que crean nuestras experiencias. Al vivir desde el alma, podemos contemplar el guion completo de nuestra vida y reescribirlo.
La intención es la base misma de la creación. Todo en el Universo se origina con la intención. La intención, al surgir de la mente no circunscrita y localizarse en la mente individual, se convierte en realidad física. La intención activa la correlación no circunscrita y sincronizada del cerebro, transformando la información caótica en una experiencia subjetiva del mundo. El Upanishad afirma: «Tú eres lo que tu deseo más profundo es. Como es tu deseo, es tu intención. Como es tu intención, es tu voluntad. Como es tu voluntad, son tus actos. Como son tus actos, es tu destino». El fin último de todas nuestras intenciones es la felicidad y realización.
La intención es una fuerza natural, más poderosa que la gravedad, que orquesta su propio cumplimiento. Si la intención se repite, crea un hábito, aumentando la probabilidad de que la conciencia universal manifieste ese patrón en el mundo físico. La mente no circunscrita en cada ser es la misma conciencia pura que nos da el sentido del «yo». El «yo» circunscrito propone, y el «yo» no circunscrito organiza sincrónicamente todos los detalles. Para que una intención se cumpla sincrónicamente, debe satisfacer las necesidades tanto del «yo» circunscrito como del no circunscrito, apuntando siempre a la evolución y al bien mayor. La intención, si es pura y se entrega al Universo, organiza su propio cumplimiento. La ansiedad, derivada del ego, bloquea la espontaneidad de la intención. La «buena suerte» es la coincidencia de oportunidad y preparación.
La función de las Coincidencias y cómo fomentarlas
Las coincidencias son mucho más que sucesos azarosos; son «pistas que nos indican la voluntad del Universo». No son causales en el sentido lineal, sino que están conectadas a un nivel más profundo. La vida de Chopra mismo está llena de notables coincidencias que lo moldearon. Su decisión de dejar una beca prestigiosa por un puesto en emergencias de un hospital, guiado por un anuncio de periódico que había ignorado repetidamente hasta un momento de gran frustración, es un claro ejemplo de cómo las coincidencias pueden señalar el camino. La existencia misma del Universo es una «conspiración de improbabilidades», un milagro desde el Big Bang.
Para fomentar las coincidencias, es crucial prestar atención e intención. La atención energiza el campo de energía, y la intención activa el campo de información. Mientras más atención se preste a las coincidencias y más se pregunte por su significado, más frecuentemente ocurrirán y más evidente será su mensaje. Esto se logra siendo instrumentos sensibles a nuestro entorno. Chopra sugiere:
- Concentrarse uno o dos minutos al día en uno de los cinco sentidos para agudizar la percepción.
- No ignorar las coincidencias, especialmente las inverosímiles, y preguntarse: «¿Cuál es el mensaje? ¿Qué significa esto?».
- Llevar un diario de coincidencias, clasificándolas por «bombas» de significado.
- Practicar la recapitulación antes de dormir, revisando el día y pidiendo al alma que observe los sueños. Esto ayuda a notar patrones y conexiones, incluyendo el «sueño lúcido».
- Tomarse cinco minutos diarios para sentarse en silencio y preguntarse: «¿Quién soy? ¿Qué quiero para mi vida? ¿Qué quiero de mi vida hoy?» para alinear la intención con el deseo más puro del alma.
Deseos y Arquetipos: El Mapa del Alma
Nuestros deseos más profundos y nuestra «búsqueda mítica» derivan del alma. Dentro de cada ser humano reside un «dios o diosa embrionarios» que anhelan nacer, representando nuestro destino y nuestro «mejor yo». Estos relatos míticos internos son los arquetipos: temas perennes que residen en el alma colectiva y universal, manifestándose en nuestras vidas diarias. Ejemplos como Marilyn Monroe (Afrodita) o la Princesa Diana (Artemisa) ilustran cómo las celebridades encarnan arquetipos. Al reconocer nuestros arquetipos primarios y «llamarlos diariamente» a través de la intención y la meditación, liberamos sus poderes y atributos, accediendo a fortalezas ocultas. Es crucial que los hombres elijan al menos un arquetipo femenino y las mujeres uno masculino para integrar todas las cualidades internas. Al vivir en coherencia con nuestros arquetipos, somos fieles a nosotros mismos y nos convertimos en el héroe o heroína de nuestra propia saga mítica.
Cómo Vivir el Sincrodestino: Los Siete Principios y la Meditación
La herramienta más poderosa para vivir el sincrodestino es la meditación. La práctica diaria de 15-20 minutos, dos veces al día, permite trascender la «niebla de pensamientos» y atisbar el espíritu interior, los «claros» de silencio puro. Los mantras, «instrumentos de la mente», como «so-hum» (sonido de la respiración), facilitan la expansión de la conciencia y el regreso a la fuente del pensamiento. Los sutras son mantras con significado, «un zurcido de intención» que encierran comprensión total. Los sutras antiguos son más efectivos por su uso acumulado a lo largo de generaciones.
El programa diario del sincrodestino incluye:
- Comenzar en un lugar tranquilo con símbolos de arquetipos.
- Meditar veinte minutos con el mantra «so-hum».
- Invocar las energías arquetípicas para que se expresen a través de uno.
- Leer el principio del sincrodestino correspondiente al día y comprender su sutra.
La ansiedad, producto del ego, bloquea la sincronicidad. Chopra introduce el concepto de heliotropismo: la tendencia natural de crecer hacia la luz. Las Afirmaciones Sutra (al final de cada principio) sirven para re-centrarse cuando se siente estrés o ansiedad, reconectando con el ser y permitiendo que las intenciones se cumplan.
Los Siete Principios del Sincrodestino son guías para alinear la vida con la inteligencia no circunscrita:
- Tú eres una ola en la estructura del cosmos (Sutra: Aham Brahmasmi): Reconoce que la esencia de tu ser es la realidad última, la fuente y sustento del Universo. Tú y el Universo son lo mismo, somos olas individuales en el campo de la conciencia infinita.
- Descubro mi yo no circunscrito a través del espejo de relaciones (Sutra: Tat Tvam Asi): Reconoce que te ves en los demás y ves a los demás en ti. Las relaciones son espejos para la evolución espiritual, atrayéndonos a quienes nos reflejan aspectos que aceptamos o negamos de nosotros mismos.
- Domina tu diálogo interno (Sutra: Sat Chit Ananda): Tu alma es amor, conocimiento y felicidad absolutos. Al dominar el diálogo interno, te sintonizas con la conciencia universal, obteniendo un poder personal que no depende de factores externos, liberándote de la crítica y la adulación.
- La intención pone en movimiento la red del Universo (Sutra: San Kalpa): Tus intenciones, al ser parte del Universo, tienen un poder infinito de organización para su cumplimiento. Es clave la claridad en la intención, el desapego del resultado y la alineación con la intención cósmica.
- Aprovecha las turbulencias emocionales (Sutra: Moksha): Alcanza la libertad emocional liberándote de resentimientos, aflicciones y egoísmo. Transforma la energía negativa asumiendo responsabilidad por tus emociones, identificándolas, expresándolas y liberándolas.
- Celebra la danza del cosmos (Sutra: Shiva-Shakti): Vive con plenitud aprovechando tus aspectos masculino y femenino, apelando a arquetipos. Invoca estos arquetipos para que expresen sus atributos y poderes a través de ti.
- Cómo tener acceso a la conspiración de improbabilidades (Sutra: Ritam): Mantente atento a las coincidencias, reconociéndolas como mensajes divinos que te invitan a romper el condicionamiento kármico y fluir con la danza cósmica. Es una oportunidad para una respuesta creativa y para que la vida de tus sueños se manifieste.
El viaje hacia la Iluminación
El sincrodestino acelera nuestra capacidad de avanzar a través de siete estados de conciencia descritos en los Vedas, muchos de los cuales no son reconocidos por la ciencia moderna:
- Sueño profundo: Poca cognición o percepción.
- Onírico (sueño): Más alerta, experiencias que parecen reales en el momento.
- Vigilia: El estado en el que la mayoría estamos casi todo el tiempo.
- El cuarto estado: Un vistazo al alma durante la meditación, percibir los «huecos» entre pensamientos y el observador silencioso.
- Conciencia cósmica: Tu espíritu puede observar tu cuerpo material, y tu conciencia es circunscrita y no circunscrita al mismo tiempo, experimentando plenamente tu unidad con todo. La sincronicidad se manifiesta con fuerza.
- Conciencia divina: El observador está cada vez más alerta, sintiendo la presencia del espíritu en todos los seres, incluyendo plantas y piedras. Es un estado experimentado por profetas y videntes.
- Conciencia de unidad (Iluminación): El espíritu de quien percibe y lo percibido se funden en uno. El mundo es una extensión de nuestro ser, los milagros son comunes, y se trasciende la vida y la muerte.
Estos estados se alcanzan a través de la meditación diaria, la recapitulación, el fomento de relaciones espíritu-a-espíritu y la lectura de sutras. El sincrodestino es un renacimiento, un despertar que multiplica nuestras experiencias y nos permite convertirnos en la persona que el Universo ha planeado, tan poderosos como el deseo y tan creativos como el espíritu. Al final de este viaje, nuestra identidad se transforma del «yo» personal al «yo» universal, comprendiendo que el Universo entero surge y se hunde en nuestro ser no circunscrito, perdiendo todo temor y radiando amor. Como el poema anónimo de un indio americano al final del libro, es la comprensión de que no morimos, sino que somos el viento, el brillo, la luz y la lluvia, partes eternas de la danza del cosmos.







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